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| Más fotografías
y una presentación de diapositivas al final de la
página |
Pashedu
vivió durante el reinado de Ramsés II. En
contraste con la mayoría de sus compañeros,
no creció con los otros artesanos vinculados a la
necrópolis real. Empezó como un simple trabajador,
y gracias a sus habilidades fue promocionado a capataz
y reclutado para los talleres reales, trasladándose
a las cuadrillas de Deir el Medina. Con el título
de "Sirviente en el Lugar de la Verdad", se le
asignó una casa en la villa de los trabajadores
y toda su existencia futura estuvo vinculada a la administración.
Tuvo el privilegio de poder construir su propia tumba en
Deir el Medina, la número 3.
| LA CAMARA FUNERARIA DE PASHEDU |
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...Los muros están pintados
sobre una superficie de color amarillo ocre
que recuerda el color propio del papiro; éste
es el fondo generalmente empleado en el Libro
de los Muertos. |
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Durante este periodo, las tumbas tenían tres elementos:
un patio, encerrado por una pared de ladrillo crudo, una
capilla que se abría directamente sobre el patio
y una cámara funeraria, a la que se accedía
a través de un pozo o una escalera
(imagen
1).
La capilla y la cámara funeraria representaban
dos mundos diferentes. La primera debía ser,
por necesidad, accesible para los vivos, que acudían
a celebrar el culto a los muertos, por lo que su decoración
se centraba en escenas que representaban la vida diaria
del difunto. En contraste con esta sección "pública",
nadie podía acceder a la cámara funeraria,
en la que se producían los procesos mágicos
mediante los cuales el difunto alcanzaba la luz eterna.
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imagen 2
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Cruzando una antecámara cuyas paredes están
simplemente cortadas,
se alcanza la entrada de la cámara funeraria, que es como la mayoría
de las que podemos encontrar en Deir el Medina. Los muros están pintados
sobre una superficie de color amarillo ocre, que recuerda el color propio del
papiro; éste es el fondo generalmente empleado en el Libro de los Muertos.
Los registros están separados por bandas de color azul oscuro, bordeados
en negro. El registro inferior descansa sobre una banda roja, también
con los bordes negros. Un estrecho corredor conduce a la
cámara; en sus paredes vemos dos grandes cánidos
negros, que yacen sobre una estructura bajo el amparo de
un pabellón construido de material ligero (imagen 2).
Postes de madera soportan un dosel de tela coloreada que
representa el quiosco divino.
El dosel está adornado
con rosetones de color rojo, azul y verde; el artesano
incluso representó la cuerda empleada para tensar
el quiosco. Los cánidos son representaciones del
dios Anubis, quien, alerta con las orejas erectas, protege
el corredor frente al sol del amanecer. El flagelo que
reposa entre su costado y la pata trasera indica su divina
naturaleza y su conexión con Osiris. La estructura
sobre la que se encuentra tumbado puede interpretarse como
un jeroglífico: representa un edificio de culto,
como un templo o una capilla; aquí, la tumba. El
corredor da acceso a la cámara funeraria a través
de la pared este, (imagen 3
ter) que está rematada por un tímpano
sobre el que puede verse un halcón en la cubierta
de una barca. La parte trasera de la cámara (pared
oeste) está dedicada a Osiris. En los dos largos
muros laterales, dioses y humanos unos frente a otros;
las deidades estáticas, en su propio dominio. Todas
las figuras miran al este. Obsérvese que la técnica
no es siempre la misma y se aprecian algunos detalles "apresurados" -por
ejemplo, las uñas de los personajes son simples
manchas blancas espolvoreadas que parecen haber sido añadidas
precipitadamente. En cuanto a los textos, son originales
y denotan una preocupación mística real,
pero los numerosos errores que hay en ellos suscitan importantes
dudas -el escriba que los grabó no parece que fuera
un gran experto en la materia. El viaje comienza por la
pared oriental.
imagen 3
El
tímpano está separado del muro por una banda
de color azul fuerte, con los extremos apoyados en dos
pequeños triángulos, de manera que el conjunto
representa el jeroglífico empleado para indicar
el cielo. Bajo él, hay escenas pintadas en cada
uno de los lados de la entrada, mostrando así dos
mundos diferentes. A la derecha (sur de la entrada) se
incluyó una pequeña imagen sobre la arcada
de la entrada (diapositivas 7 y 8). El difunto, arrodillado,
extiende sus manos hacia un árbol, cuyo tronco
finaliza en una figura femenina situada en la parte superior.
Es Nut, la diosa del sicomoro, que concede al aspirante
los presentes del jardín, simbolizados por una
rebanada de pan y agua fresa que fluye de un recipiente (imagen 4).
En
el mismo muro, aparece representada la familia del difunto
en tres registros (diapositiva 9): descalzos y con las
manos levantadas a la altura de la cara, sus parientes
rezan
(imagen 5).
Los padres de Pashedu dirigen el registro superior
-primero su padre, Menna, "Sirviente de Amón".
Su blanca peluca nos dice que pertenece a una generación
anterior, y no que se trata de un hombre de edad avanzada (imagen 7 ).Es
seguido por su esposa, "La Señora de la Casa" Huy
y por los hermanos de Pashedu. El registro central está dedicado
a los parientes indirectos del difunto, los de Nedymetbehedet.
Sus pelucas, como la de Huy, son blancas, aunque sin duda
eran algo más jóvenes que Menna. Detrás
vemos a su hija mayor, Uya. Aquí observamos que
sólo la parte inferior de la peluca tiene algunas
rayas de color blanco: era más anciana que su cuñada,
Nedymetbehedet. En el registro inferior aparece la descendencia
de Pashedu y Nedymetbehedet, cinco entre hijos e hijas.
La representación de los familiares del difunto no era algo inusual en
las tumbas, pero normalmente aparecen en la capilla. Forman el enlace entre los
vivos y los muertos y, aquí, Pashedu deseó vincularlos a su propia
vida eterna.
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imagen 12b
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Pashedu y su esposa conducen a su familia a lo largo
de los caminos del otro mundo. La primera etapa es el
encuentro
con el divino halcón, cuya noble figura domina el
otro extremo de la escena. Cuando un difunto se pone en
marcha por los inciertos senderos que conducen a la eternidad,
su camino está sembrado de peligros y una forma
de superar estos obstáculos es adoptar la apariencia
de un ser divino. Aquí, el largo capítulo
78 del Libro de los Muertos permite a Pashedu tomar esta
forma, la de un pájaro solar. Nedymetbehedet porta
una elaborada peluca, recogida con una cinta floral. En
su cabeza lleva un cono de perfume, utilizado en festivales (imagen 12b).
Entre los pies de Pashedu, un pequeño niño
parece imitar la actitud respetuosa del adulto. La breve
inscripción que aparece delante de él lo
identifica como Aapehty, hijo del difunto (imagen 14).
Una
vez superada la etapa del halcón solar -un proceso
que Pashedu ha experimentado por su esposa- la pareja
puede continuar su recorrido hacia la eternidad. El otro
mundo es un dominio imaginario representado con la ayuda
de elementos concretos. Una vez atravesadas las puertas
de la muerte, los primeros pasos en el otro mundo se contemplan
como un viaje y el principal medio de transporte en Egipto
era el barco. Así es como, a bordo de un barco,
encontramos a Pashedu y Nedymetbehedet, en camino hacia
el oeste (imagen 16).
Navegan, por un canal simbólico en un esquife
(sin tripulación) que se asemeja a una embarcación
divina: sentados en tronos, están envueltos en
largas ropas, rojas las de Pashedu y blancas las de su
esposa. Han abandonado los vestidos de los vivos y adoptado
los de los seres del proceso de transfiguración.
El
destino no se encuentra lejos: en la pared oeste accedemos
al misterioso mundo de Osiris (diapositiva 5). El dios
está representado en toda su majestad, con la montaña
tras él, una evocación de su reino. Vestido
de blanco, porta el nemes y su cubierta de oro
y rayas azules evoca los primeros rayos del sol del amanecer,
un símbolo de su triunfo sobre la muerte. A cada
lado del dios, se encuentran dos seres que llevan recipientes
con antorchas llameantes. Al norte observamos un ojo udyat,
al sur un ser con el cuerpo perfilado en rojo. Sobre él,
una inscripción nos da la clave del ritual: "Hechizo
para encender la antorcha de Osiris..." Cubre el ritual
de las cuatro antorchas a ser encendidas por el difunto.
Pashedu
se encuentra allí, inmediatamente tras Osiris, orando
al dios. Ha recuperado su libertad de movimiento, pudiendo
ir y venir desde este mundo a su nueva existencia. Lleva
un calzón blanco, que indica su vuelta a la vida y
se encuentra en el mismo lado que el dios, signo de que forma
parte, como un miembro más, del nuevo dominio (imagen 18).
Pashedu y su esposa pueden ahora continuar su viaje,
el paso al reino de Osiris que representa una etapa que
permite a los difuntos "salir al día".
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imagen 25
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El
viaje continúa por la pared norte con el complemento
de la escena representada en el muro sur. Obsérvense
las diferencias: el barco aparece de nuevo, pero ahora
la pareja se encuentra bajo un quiosco. Los vestidos,
los de los vivos, prueban que han dejado el mundo de las
sombras de la noche y las sillas han sustituido a los
tronos.
Al norte de la entrada vemos a Pashedu postrado bajo
una palmera cargada de manojos de dátiles; a la
sombra del árbol, el difunto bebe agua de un estanque (imagen 21).
El halcón con las alas desplegadas que ocupa el
tímpano es una evidencia más del estatus
de Pashedu (imagen 22)Es
el equivalente menfita del Osiris de la pared occidental
-el texto nos revela su identidad: "Ptah-Sokar,
Señor de la capilla Shetyt, el divino Gran Dios,
Señor de la Tierra Sagrada (la necrópolis)…
Tendiendo un puente sobre las paredes norte y sur, en
el techo abovedado, dioses y diosas aparecen sentados,
con
los cuerpos envueltos, algunos con el anj, símbolo
de la vida y otro con atributos especiales. A ambos lados
Osiris, delante, encabezando el grupo (imagen 25),
vestido de rojo y con la blanca corona ureret. Un amplio
collar rodea sus hombros, con el contrapeso visible
en la nuca. En el lado norte, es seguido por Thot, representado
aquí en su forma de humano con cabeza de ibis, en
blanco, y tras ellos dos deidades solares, Hathor y Ra-Horajty
con cabeza de halcón y un disco solar sobre ella (imagen 25)
.Detrás de ellos encontramos a dos diosas, Neith
y Selket, que protegen a la momia y los vasos canopos.
Cerrando la marcha dos dioses cánidos: Anubis y
Upuaut.
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imagen 32
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| LA MITAD SUR DE LA BÓVEDA |
Sur la voûte de la paroi sud,
d'autres dieux leur répondent (vue
28).Detrás de Osiris está Isis, que
guarda la clave de las palabras mágicas que restauran
la vida. Tras ella Nut, que se corresponde con la imagen
de Hathor y que representa la bóveda del cielo
y lleva la luz a los cuerpos celestes cada día.
Sin embargo, la correspondencia con el lado norte no
está rota, pues este dios (Gueb) es el patrón
de la tierra y de todas las criaturas que habitan en
ella, y, como Selket, protege contra reptiles y escorpiones.
Anubis y Upuaut aparecen de nuevo, cada una de las paredes
evoca la mitad de su personalidad.
| ESCENA FINAL DEL MURO NORTE |
En la parte meridional de la bóveda se encuentran
los dioses correspondientes (imagen 32)
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...es
de destacar que contiene un verdadero
tratado teológico en miniatura |
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vemos al difunto, de pie con su hija Nubneferet, la imagen de padre e hija que
se corresponde con la escena del muro sur. Aquí, Pashedu está adorando
a varios dioses sentados en tronos con el respaldo cayendo por laZ parte trasera.
Primero encontramos tres formas del dios sol. El primer dios es Ra-Horajty, que
representa el sol en su cenit. A este le sigue Atum, el dios creador, que en
tiempos primigenios se encontraba en el caos prístino. El enlace entre
ambos dioses aparece representado en tercer lugar; se trata de Jepri, cuya cabeza
ha sido sustituida por la de un escarabajo. Jepri representa la existencia y
aquí simboliza el nacimiento del sol, que de Atum se transforma en Ra.
El cuarto dios es Ptah; vestido con un ajustado sudario. Simboliza la manifestación
de una fuerza divina, como Osiris. Era un dios especialmente adorado en la comunidad
de Deir el Medina
Aunque la tumba parece, con cierta frecuencia, haber sido decorada con extrema
rapidez y los textos grabados con errores, hay que destacar que contiene verdaderos
tratados mitológicos en miniatura. Los tres aspectos más representativos
del sol iluminan el dominio ctónico (Ptah), para que la vegetación
(Osiris) pueda renacer. Qué mejor concepto que estos dioses, que simbolizan
el triunfo de las fuerzas vitales del universo, podría garantizar que
Pashedu alcanzara con éxito su eterno destino(imagen 35)
Texto: Isabelle
Franco
Sumario: Thierry Benderitter
Traducción: Francisco López
Fotografías: Jacques Livet
Dibujos y mapas: Marcel Kurz
© Copyright Jacques Livet y OsirisNet 2003 |
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| BONUS |
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Gracias a Danielle y Jack Kihn.
Aquí puedes encontrar algunas nuevas fotografías
y una presentación. |
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